Puertas

 Denisse Castaños.

Si observaras dentro de mi alma, podrías ver cómo está constituida mi esencia. Si observaras dentro de mi mente, podrías saber que lo que día a día me ha rodeado no es lo que tú pensaste, mi mente juega conmigo día a día y me roba partes de conciencia, las entierra lejos de mí y noche tras noche me mata. Si acaso observaras dentro de mi corazón, conocerías la parte errante de mis ojos.

Si pudieras verdaderamente descifrar cada enigma que hay en mi mente y que aún yo ignoro, entonces serías para mí la persona más talentosa del planeta. Te recompensaría pintando lo que será de tu vida en una esfera dorada. Estaría dispuesta a darte un final feliz en agradecimiento por tu gran hazaña.

Soy una pequeña puerta color rojo con un cerrojo azul. La vanidad es bandera de ciegos, los desertores y falsos no merecer tener el secreto de cómo abrir la puerta, antes prefiero ser quemada viva y que mi último aliento se convierta en cenizas. ¡Jamás cederé mi voluntad a los hipócritas! ¡Merecen el silencio!

Mezcla tu sangre con el agua, ésta se torna roja, ¿Cambiaría algo si antes de mezclar la odiaras a alguien con más fuerza que la del mar? ¿Se volvería negra en lugar de roja? Hay cosas que no nos es permitido observar aún, no por eso quiere decir que lo ignorado no exista. El creer o no, no lo es todo. El reloj nunca se detiene.

Si verdaderamente puedes escuchar lo que la cajita musical emite para mí, entonces estás un paso adelante. Pretendes robarme con una mano y con la otra vendar mi rostro para evitar que me contamine de ti, pero antes que esto ocurra y mi desgracia sea velada únicamente de mis ojos permíteme decirte que no renunciaré jamás a la herencia que dejó en mi la cordura, tu más fiel y sincera admiradora. A quien con tanto desprecio destruiste y que con tus propias manos diste cruel final.

En honor a la pérdida de tu amada te ofrecí una corona con diamantes, pero la rechazaste y preferiste buscar en quien recayera la culpa. Nunca escuchaste su última voluntad y despreciando su amor por ti la dejaste volar hasta la muerte.

El paraíso de las 3 mil puertas aparece, te ata y te mantiene despierto mientras te obliga a escoger una. 2 500 son hechas amanera de trampa, no hay nada en ellas, cuando alguien llega a escoger una de esas, al instante te vuelves polvo. Las 500 restantes son diversas condenas que tienen que ser resueltas por errantes y vagabundos. Tu eterno castigo o tu eterna salvación. Cuando escoges una de ellas tu memoria y forma humana desaparecen para siempre. Te vuelves sirviente de la vida misma.

Respira el polvo y aliméntate del arco iris que te conduce hasta los secretos del círculo que atraviesa el sol con nieve mezclado con plomo, arde, enfría y pesa al mismo tiempo, es ayudante de el guardián dela puerta única.

Soy una pequeña puerta color rojo con un cerrojo azul. Crees haber encontrado la llave, pero sólo te digo que no hallarás descanso una vez que hayas cruzado la puerta. No todas las puertas necesitas de una llave para ser abiertas. Busca, pero jamás encuentres, a veces debes esperar de abajo lo que viene de arriba. Cierra tu alma a lo efímero y abre tu corazón al nuevo amanecer que desciende para que tu esperanza se mantenga atada a ti.

Jamás subestimes a quien pase por delante de ti sólo porque en apariencia es débil. Abre, cierra, busca, pero no encuentres. Soy puerta, soy espejo, soy seguridad, soy hielo. Mi llave la mantengo siempre a mi lado. Hasta el día en que me plazca pronunciarla.