Civilizaciones de Ayer y de Hoy: Perú y México

América Nicte-Ha.

Durante mi mágica estancia por místicas tierras andinas, tuve la oportunidad de comprobar que existen muchas similitudes, históricas y contemporáneas, entre el Perú y México en cuanto a historia, cultura y estructura social. Estas similitudes tienen, por supuesto, una explicación. Por un lado, está la influencia española debido a la colonización en ambos países. Por otro lado, están las similitudes culturales provenientes de dos majestuosas civilizaciones prehispánicas.

Sabemos que una civilización es el desarrollo de un grupo humano que tiene una historia, una cultura, un lenguaje oral y escrito para trascender con grados de desarrollo. Las civilizaciones prehispánicas, para este artículo los incas y mexicas, se caracterizan por haber tenido un alto grado de conocimiento científico, sobre todo en las matemáticas, arquitectura y en el uso de fuentes de energías naturales como el agua, que les daba una cosmovisión, no nada más respecto a la vida en la tierra, sino también respecto a lo que había más allá de la tierra, es decir, en el universo. Una visión que sobrepasa los regionalismos geográficos que tenemos marcados y el uso de las más avanzadas tecnologías de hoy  en día.

Veo pues, que las civilizaciones prehispánicas tenían varias afinidades sin necesidad de estar precisamente interconectadas y/o globalizadas como lo estamos ahora. Por tanto, comenzaré la narración de mi aventura por aquel país sudamericano, contándoles las similitudes y algunas disimilitudes históricas y culturales que identifiqué entre  Perú y México.

SIMILITUDES HISTÓRICAS Y CULTURALES.

1.- Son países que están marcados por la herencia y presencia de imperios y civilizaciones ancestrales como el Inca y el mexica –también llamado azteca-.

2.- Tanto los incas como los mexicas atesoraron dos ciudades clave para sus imperios. Los incas construyeron Machu Pichu, enclavada en una de las zonas andinas desde dónde, por supuesto, se pueden admirar algunas partes de la majestuosa cordillera de los andes –montañas que se abrazan desde Chile hasta Colombia y alcanzan un pedacito de Venezuela-. Los mexicas por su parte, si bien no construyeron Teotihuacán, localizada en el centro sur de la República Mexicana, en específico, al noreste del valle de México, la hicieron capital de su imperio.

Machu Pichu es, para mí, el equivalente a Teotihuacán. Son imponentes, eternas e infinitas, pues a pesar del implacable paso de los años, y de que han sufrido inclemencias provocadas por la naturaleza, y otras provocadas por el ser humano, siguen en pie, viviendo, respirando y practicando creencias, cosmovisiones, usos y costumbres de sus respectivas culturas.

3.- Tanto los incas como los mexicas consumían alucinógenos como la hoja de coca y el peyote, ya fuera para emprender viajes en lo más profundo de la mente, para utilizarlos en sus ceremonias rituales, o para usos medicinales. Así pues, considero que en aquel periodo lo cultural y lo natural formaban una unidad indisoluble.

4.- Ambas culturas adoraban al sol y a la luna, la base de sus economías era la agricultura y sobre todo, en aquella época el tiempo no era importante, lo verdaderamente importante era el resultado. Con esto, me refiero a que sus procesos de cultivo, construcción o incluso de sus rituales, se llevaban a cabo en tiempos extensos pues lo primordial –como mencioné- eran los resultados. Ojalá hoy en día pudiéramos decir eso y practicarlo, pero nos hemos vuelto esclavos del reloj, del itinerario y de la rutina.

5.- Se ha comprobado que tanto en Machu Pichu como en Lima –cultura lima-, también practicaron rituales con sacrificios humanos al igual que los teotihuacanos y otras culturas mexicanas.

El templo del Sol, Machu Pichu. Foto: www.machupicchu.org

6.-Machu Pichu tiene –si bien no una pirámide como Teotihuacán- un templo en honor y para rendirle culto al sol. En ambas ciudades cada 21 de Junio y  22 de Diciembre, astrólogos y ciudadanos se dan cita para recibir el solsticio –o equinoccio- de verano e invierno respectivamente.

7.- Como en la mayoría de las ciudades latinoamericanas que tienen construcciones prehispánicas, pude observar que las iglesias fueron construidas sobre sus antiguos templos. Machu Pichu pues, al igual que Teotihuacán, no fueron la excepción a la regla.

8.- Existe una similitud en los recintos religiosos de Cusco -Catedral del Cuzco o Catedral Basílica de la Virgen de la Asunción-, Taxco -Iglesia de Santa Prisca-  y Oaxaca -Ex Convento de Santo Domingo de Guzmán-. Los tres están chapados en oro.

9.- Si bien no estoy haciendo una comparación sobre la influencia española, que obviamente remanece y remanecerá tanto en Perú como en México, no puedo dejar de mencionar que el coro de la catedral de Cusco es similar al coro de la catedral de Salamanca, que los techados de las casas de Cusco me recordaron a los techados de las casas de Segovia, así como las pequeñas callejuelas empedradas de Taxco me recuerdan a las callejuelas de Toledo.

10.- Los nombres originales de estas ciudades prehispánicas no se conocen a ciencia cierta. A Machu Pichu le llamaron como el nombre de la montaña más vieja que está al frente de la ciudad. Según los historiadores Federico Kaufmann Doig y Luis Guillermo Lumbreras, la ciudad se podría haber llamado Patallaqta, mientras que Teotihuacán fue bautizada con ese nombre por los mexicas, pero a diferencia de Machu Pichu, no se tienen indicios de un posible nombre original.

Plaza de Armas o Centro Histórico de Cusco. Foto. www.travelblog.viator.com

DISIMILITUDES HISTÓRICAS.

1.- Los españoles no conquistaron Machu Pichu como conquistaron y tomaron Teotihuacán. En Machu Pichu, afirmó el guía Marco, supieron cuando era tiempo de retirarse y abandonar la ciudad.

2.- A diferencia de Teotihuacán que, en diferentes etapas, fue un centro de culto, un importante nodo comercial y un centro político, Machu Pichu solo era una ciudad de descanso para la élite inca, algo más espiritual para sus nobles.

Hace más de 600 años no había globalización, interconexiones, empresas de comunicación y transporte trasnacionales, redes de internet, entre otras cosas. Los incas y los mexicas podían prescindir de muchas cosas de las que nosotros dependemos. Entonces, ¿cómo dos imperios, dos civilizaciones diferentes y distantes geográfica, espacial e incluso temporalmente –el imperio mexica comenzó en 1321 y el inca en 1438- pudieron haber practicado usos y costumbres, construido ciudades milimétrica y geométricamente perfectas, o configurado una cultura religiosa-espiritual similar en tiempos desfasados?

Sin duda tenían otra racionalidad. Estas pequeñas observaciones prueban que es posible otra vía para desarrollar una civilización más allá del capitalismo y sobre todo, prueban el grado de la inteligencia humana. Por ejemplo, los puntos geodésicos peruanos –puntos que indican una posición geográfica exacta- son utilizados por la nasa debido a su precisión. Apuesto a que un ingeniero o arquitecto contemporáneo no hubiera podido construir una vivienda tan milimétricamente y geométricamente perfecta como las que hay en Machu Pichu, sin ayuda de las extravagantes máquinas y tecnologías de las que nos enorgullecemos, pero que en cierta manera nos hacen vulnerables y dependientes de ellas.

Las similitudes de los usos y costumbres culturales, me lleva a defender la postura de que el Estado-Nación  moderno, no es más que una invención de las poderosas elites occidentales, para dividir, separar y causar conflicto social. En realidad las diversas culturas que habitan en nuestro globo de alguna u otra manera son afines. Nos quieren separar y a la vez enemistar con líneas territoriales impuestas, asimilación a usos y costumbres ajenos, construcciones identitarias echas por un puñado de hombres, con la invención del racismo y por ende de la discriminación, con la marcada división de clases sociales que ha traído el capitalismo rapaz, con la imposición de lo que es socialmente bueno o correcto y con lo que no lo es y finalmente, con la invención del otro, de aquel que siempre será una amenaza para nuestra paz y estabilidad.

Esta reflexión la pude trasladar a la práctica en el tren que nos llevaba de Aguas Blancas – o Machu Pichu pueblo- a Cusco. Durante el trayecto, alrededor de las 7 de la tarde, el tren se paró repentinamente y no sabíamos lo que sucedía. Conforme pasó el tiempo nos empezamos a desesperar y obviamente comenzamos a preguntar a lxs azafatxs, ¿qué estaba sucediendo? Resulta que había una piedra en medio de la vía. Algunos entramos en pánico al imaginar lo que hubiera pasado si esa piedra hubiera caído justo cuando el tren estuviera pasando. La cuestión pues, fue que esa posibilidad de que hubiéramos sufrido un accidente, sumado al hecho de que estábamos aburridos, hizo que los viajeros del carro número 48 del tren expedition comenzaran a dialogar e incluso, 30 minutos más tarde, comenzamos a compartir anécdotas e historias familiares y personales. Una hora después, comenzamos a cantar…

Es bien sabido que los argentinos y los chilenos son protagonistas de una histórica riña por cuestiones culturales pero sobre todo, por cuestiones de delimitación de territorio es decir, políticas-históricas. Pues les cuento que ese histórico antagonismo quedó, valga la redundancia, en la historia, por lo menos durante las 2 horas que nos quedaban de trayecto. En nuestro vagón venía un grupo de profesores chilenos y por la otra parte, venía una familia, también de profesores, argentinos. Al principio, cuando comenzamos a interactuar, se podía sentir un poco de tensión al darse cuenta de sus nacionalidades y obviamente de su antagonismo y rivalidad. Sin embargo, conforme iba pasando el tiempo, las asperezas se fueron limando hasta que los chilenos decidieron comenzar a cantar y los argentinos decidieron reforzar la moción y además, la hicieron hasta de coristas con coreografía incluida.

Entonces, ahora me pregunté: ¿cómo es posible que nos dejemos guiar por hechos oficialmente construidos y fomentados para dividirnos, enemistarnos y hasta odiarnos?, sí respetando nuestras diferencias podríamos tener una convivencia igualitaria, digna y en paz.  ¿En qué civilización les hubiera gustado vivir, en las que ayer o en las de hoy?

POST DATAS.

1.- Oficialmente fue el explorador estadounidense Hiram Bingham quien descubrió la ciudad. Sin embargo, hay una versión local que afirma que fue el agricultor peruano Agustín Lizárraga, quien descubrió el sitio en 1902. Como decía Winston Churchill, “la historia la escriben los vencedores”,  quien en este caso, es claramente Bingham, pero él no la escribió, sino que la borró para después reescribirla, pues según el portal Muy Historia de la revista Muy Interesante, Lizárraga dejó “prueba irrefutable de una expedición previa, y [Bingham] la mandó borrar arguyendo razones de conservación. El explorador [Bingham] lo anotó en sus diarios de viaje pero “olvidó” testimoniarlo en su libro La ciudad perdida de los incas”.

Será pues, una injusticia más de las historias oficiales, pues como bien lo dijo el escritor portugués José Saramago, “en el fondo hay que reconocer que la historia no es selectiva, también es discriminatoria, toma de la vida lo que le interesa como material socialmente aceptado como histórico y deprecia el resto, precisamente donde tal vez se podría encontrar la verdadera explicación de los hechos, de las cosas, de la puta realidad”.

2.- Resulta que el camino del inca en realidad son muchos caminos del inca, pues es una inmensa red de caminos que unía a diversos pueblos con el Cuzco, la capital política del imperio. Además, no fue construido por los incas, sino por diversos grupos étnicos como los Tiahuanaco o los Huari en la etapa preincaica. Sin embargo, es necesario apuntar que la construcción de las redes se multiplicó cuando los incas comenzaron a construir su imperio.

3.- La mayoría de los objetos encontrados en Machu Pichu están en Connecticut, Estados Unidos. Sólo 1,000 piezas están en el Perú. Esta situación también la vivimos en México -el penacho de Moctezuma está en Viena, Austria- y seguramente la viven también en otros países. Veo pues, que los poderes y supremacía occidental nos persiguen hasta en las cuestiones culturales ¿Por qué la mayoría de las reliquias prehispánicas – y en algunos casos las más importantes- están en el extranjero?

La última cena andina. Foto: www.noticias.terrra.com.pe

4.- En el Perú, a pesar de que también lograron instaurarles el catolicismo, se da una singular mezcla entre sus costumbres religiosas locales –andinas- y las del catolicismo. Por ejemplo, Santiago de Compostela es conocido como “el mata indios”, la ultima cena está representada al estilo andino es decir, en lugar de pan y vino, aparece la chicha morada, el choclo, frutas de la región y el cuy. La serpiente, que en el catolicismo representa el mal, en la cosmovisión andina representa el bien. De hecho, para ellos, la trinidad es el cóndor, el puma y la serpiente.  Por último, en los andes la Virgen María es más importante que Jesús.

4.-El diseño de la bandera de cusco es similar al de la bandera gay.

5.- Es bien conocido que en la zona andina consumen la hoja de coca, ya se masticada o en mate es decir, en té. Hay que tener mucho cuidado con eso del tecito, pues el guía me dijo que si tomabas una inocente tacita y te hacían el antidoping, daba positivo. Esto puede ser incómodo e incluso, injusto porque en realidad no estas drogadx ni eres consumidxr y aun así, puedes dar positivo y ser castigadx.

6.- No se asusten respecto a los efectos del tecito, ya que para tener el efecto de 1 gramo de cocaína, son necesarios entre 14 y 15 kilos de hojas del mate de coca. Así que  en resumen, no se preocupen al consumir el mate de coca, es sano e incluso medicinal, pero sean precavidos por aquello del antidoping  ¡Seguro yo hubiera dado positivo durante esos días!

Levantando la hoja de coca. Foto: www.tiemposdelsur.com

 

2 thoughts on “Civilizaciones de Ayer y de Hoy: Perú y México

  1. Somos la civilizacion mas antigua de Sudamerica. De nuestro territorio y nuestro imperio surgieron los paises vecinos. El Peru fue el centro politico y productivo de la region, con una privilegiada ubicacion geografica.

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