Jezzy P. Rabiografía de una Mala hierba

 Abraham Chavelas.

En la última etapa de la década de los 90 e inicio del 2000, otros eran los nombres que dominaban la movida del Hip Hop latino, Control Machete como punta de lanza en la invasión mediática del género en México (sin olvidar la gran aportación de Cypress Hill); tras ellos el destape y arribo de diversas propuestas desde Chile hasta Tijuana, y lo que ya sonaba en la península ibérica (Fran-T, 7 Notas 7 Colores, Club de los Poetas Violentos, entre otros).

En aquellos años el número de mujeres hispanoparlantes dedicadas al Hip Hop era mínimo; proyectos como Actitud María MartaMakiza, o Magisterio, disparaban letras potentes, ácidas, que –como mayormente sucede en el rap– retrataban realidades ignoradas y problemáticas sociales de cada uno de los barrios y países de donde eran originarias.

Fotografía: Cuadro29

En 1996 Jezzy P (integrante en ese entonces del dueto Pollos Rudos) ya se perfilaba como una de las exponentes más trascendentes de la recién descubierta escena mexicana.

Los tiempos han cambiado para bien, y el trabajo que Jezzy P realiza no sólo se limita a la música sino que transforma –del discurso a la práctica– su indignación ciudadana en acciones que aportan al bienestar social cuando no está sobre la tarima.


Miembro fundadora del colectivo multidisciplinario Mujeres Trabajando, la residente de Ecatepec nos regaló unos minutos para charlar sobre rimas y otras historias…

¿Cómo fue tu acercamiento a la música? ¿Qué se escuchaba en casa, que escuchaban tus padres, tus abuelos? 

Mi acercamiento con la música fue desde muy chiquita, quizá antes de que tuviera la consciencia de escucharla. En mi casa se escuchaba mucho rock de los 60  y 70. Mi papá es muy fan de The Beatles, tenía toda la colección de discos y la conocía de memoria. Mi mamá escuchaba The Doors (es la música con la que nos poníamos a hacer la limpieza en casa los fines de semana je, je), mi tío era fan de los Rolling y de Cream, le fascinaba Eric Clapton. En general en las fiestas familiares se escuchaba muy buena música, Pink Floyd, Alan Parsons Project, John Lee Hooker.

Por parte de mis primos escuchaba The Cure, Metallica, Iron Maiden Deff Leppard, INXS, mucho rock de los 80; en fin tuve muy buena instrucción musical gracias a mi familia ¡Luis Miguel y Timbiriche estaban más que vetados ja ja ja!

Y por mi abuelo también tuve influencia de la cumbia, él era muy fan de la Sonora Matancera, la música tropical tampoco faltó en casa.

De todo ese catálogo ¿qué te prendía más?

Pues yo creo que todo, todo tenía su momento y su tiempo, recuerdo escuchar The Beatles como música de fondo mientras mis papas se tomaban un café y platicaban sobre la mesa y eso me trae buenos recuerdos. En las fiestas nos emocionábamos todos escuchando a los Rolling Stones o The Doors y también son recuerdos bonitos. Todo era un soundtrack de un momento diferente.

Mucho rock a tu al rededor… ¿Por qué inclinarte hacia el Hip Hop?

Quizá porque en mi caso era lo diferente, digamos que fue mi aportación musical al gusto familiar. Siento que de alguna manera me correspondió por la época, a finales de los 80 y principios de los noventas era la música que se escuchaba en todas partes. Claro que también recuerdo a la familia bailando las de Vanilla Ice o MC Hammer, eso no se descartaba así que no era algo ajeno a mi entorno.

Cuenta la leyenda que todo adolescente alguna vez participó en competencias de Ice Ice Baby

Así es, je, je, je. Nos encantaba bailar Ice Ice Baby y todos sacábamos nuestros mejores pasos. No sé si tanto así como en son de competencia pero si nos divertíamos mucho. De lo que si me acuerdo es que con un primo armábamos las competencias pero de los mejores pasos de Michael Jackson, estábamos chiquititos y los tíos nos ponían a concursar.

En esos momentos de tu vida ¿Imaginaste estar sobre un escenario? ¿O simplemente se quedaba en el juego con los primos?

Yo creo que de muy pequeña era solo un juego, pero conforme iba creciendo si me imaginaba cantando o bailando frente a un público en un escenario.

Mis primeras rimas las hice en la secundaria, en ese entonces yo era muy fan del Príncipe del Rap, y pensé ¿por qué no? podría hacer mis propias rimas y simplemente lo hice. Traté de convencer a mis amigas de hacerlo también, hasta elabore una pequeña guía para rapear, je, je, je; sospecho que me tiraban de a loca pero igual me querían. Por lo mismo me empezaron a apodar “Will” por Will Smith, pero la verdad es que ni yo creí que un simple juego se convertiría en mi profesión y forma de vida.

¿Qué has escuchado en los últimos meses, que no sea hip hop, que te haya agradado?

Me gusta muchísimo la música de Charles Bradley, estoy redescubriendo mucha música de cantantes de Soul de los 70. Me gusta mucho lo último que sacó Mayer Hawthorne “Where does this door go”.

Hace más de 10 años, cuando iniciabas, si bien la tecnología ya permitía moverse de manera independiente de las grandes empresas, aun no era una posibilidad a la que todos tuvieran acceso u se contara con la calidad requerida, ahora es menos complicado obtener los resultados deseados, grabar, difundir el material, ¿Qué tanto aprovechas estas plataformas? ¿Cómo ha sido el proceso de tus últimas producciones Rabiografía y Malahierba?

Definitivamente el uso masivo del internet y la popularización de las redes sociales ha cambiado las reglas del juego. Yo soy todavía de la generación que empezó grabando sus primeros demos caseros en cassette y así es como lo compartíamos, después empezamos a quemar discos y aprovechamos a nuestro favor las redes de la piratería y así conseguimos llegar a lugares que no nos imaginábamos; nuestra música hecha en el centro del país andaba sonando en la frontera norte y sur. Actualmente el disco físico es más una reliquia que algo que se use realmente, aunque todavía hay quienes nos preocupamos por darle ese pequeño plus a nuestros fans para que se queden con la presencia física en sus manos. Este último trabajo doble que acabo de presentar ya es otra cosa, pues está siendo distribuido ya en plataformas digitales (iTunes, Spotify, Google Play, Grooveshark, etc.), la venta de discos y canciones por internet se ha masificado y a mucha gente se le hace más fácil comprar música a través de estos sitios, ahora ya no tiene que comprar un disco completo por una canción, ahora pueden comprarte esa canción por menos de un dólar y a muchos les ha funcionado. Además de que se puede llegar a muchos otros lugares y a países donde las leyes sobre piratería son más enérgicas lo que los obliga a adquirir la música legalmente en alguna plataforma digital.

¿Es mejor un trato con estos sitios que con una disquera transnacional? ¿Más justo?

Pues en mi caso yo he visto que sí, porque las ganancias son mucho más directas, yo trabajo a través de una agencia que se queda con un porcentaje, como normalmente sucede, pero ellos se preocupan por darle movimiento a mi material y yo me preocupo por todo lo demás pues sigo siendo mi propio agente que sigue consiguiendo sus propios eventos y que vende su material en físico donde se pueda, no tengo que pagarle comisión extra a nadie. En cambio al firmar con una disquera transnacional o Major todas tus ganancias se distribuyen entre managers, publicistas, booking y el material de promoción, claro que la exposición es mucho mayor, pero si como artista tu música no vende o deciden congelarte y tu contrato dura dos o tres años, pues ya te amolaste porque no te puedes mover por tu propia cuenta y tu proyecto se queda ahí guardado y en este mundo de la música el tiempo sin exposición pública puede acabar con tu carrera.

He visto muchos que de entrada se emocionan cuando alguien los firma y también los he visto quedarse ahí atorados con esos contratos porque a algún ejecutivo de último momento no le dio la gana promover su material por no “estar en tendencia”. Por eso prefiero ser Indie y seguir jugándomela sola. Si me llegara una propuesta de una Major pues leería detenidamente las letras chiquitas.

¡Libertad! ¿Cuál es el valor de la libertad para ti?

 Libertad es una palabra bien grande. Es algo que uno busca desde antes de nacer, cuando estas chavo lo que quieres es liberarte de tus padres y poder hacer lo que quieras sin que nadie te diga nada. Luego lo que quieres es liberarte de presiones, del estrés cotidiano, de la imposición que ejerce el estado.

Personalmente siempre busqué ser libre, desde que era chica nunca me imaginé estando atada a un escritorio, a un jefe o a un esposo o a un hijo o una familia, por eso busqué hacer mi propio camino, me enfrenté a las presiones sociales de ser ama de casa y/o profesionista. Desde  joven decidí que no quería casarme por ninguna ley y que si me juntaba con alguien era porque los dos queríamos, también decidí que no quería tener hijos. Me aferré a la idea y luché por esa libertad. Tuve una época de libertinaje donde aprendí muchas cosas, pero sobre todo aprendí a controlar mi vida. No tomo, no me drogo, nunca he tenido la necesidad de alterar mis sentidos y tengo la misma pareja desde hace casi 15 años. Eso me da la libertad de hacer lo que quiero, las cosas que me  gustan con un propósito positivo y de seguir construyéndome como persona.

¿Ha sido duro apostar por el Hip Hop?, ¿Hubo algún momento en el que estuvieras a punto de tirar la toalla?

Ha sido duro, pero al momento creo que he tirado la toalla de otras cosas por seguir haciendo Hip Hop. Me salí de la universidad para poder dedicarme de lleno a mi proyecto porque sentí que lo había descuidado y por lo regular procuro hacer otras cosas que económicamente me soporten para no tener que dejar la música. Pero mis otras actividades van en función con la música así que no tengo ningún problema. He sacrificado tanto tiempo, dinero y esfuerzo en esto que no creo poder rendirme tan fácil, aunque si decidiera retirarme hoy, creo que ya he dejado una huella bastante importante.

Mujeres Trabajando.

Entonces ¿Malahierba nunca muere?

 ¡Exacto!

¿Este género sigue picando piedra en México?

Sigue picando piedra, pero creo que ahora si ya llegamos a la veta. Después de tantos años de abrir brecha creo que por fin llegó el momento del Hip Hop en México. Se nota sobre todo porque hemos llegado a los espacios que tanto habíamos estado buscando, en festivales, en radio, en televisión. Ahora ves cada vez más artistas del género inundando los medios. Uno se da cuenta sobre todo porque empieza a ver a sus amigos en la tv o en algún festival importante, gente que has visto por años en eventos, aplicándose igual que tú, ya están ahí en el escaparate.

¿A qué otras mujeres hay que ponerle atención en la escena Hip Hop latinoamericana?

Hay una rapera con la que he trabajado recientemente, ella es de Perú, se llama Anais Saoco, la conocen como “La Torita”. Al parecer hay un movimiento muy fuerte allá y ella es una de las grandes representantes del género, personalmente a mí me encanta lo que hace. Y pues siempre está el trabajo de raperas ya consagradas como Ana Tijoux, o como Danay Suarez, son un buen referente del rap hecho por mujeres en Latinoamérica.

Más allá de la música. Las mujeres trabajando; falta mucho para una vida digna de las mujeres en México…

Definitivamente.

Una de las experiencias que me ha permitido vivir esto de hacer música, es conocer la vida de muchas personas, en especial la de las mujeres. Además del proyecto con mi colectivo trabajo con una A.C. que se llama Zazanilli Cuentos que se dedica a rescatar la tradición oral mexicana. Esta A.C. también se ha dedicado a recolectar historias de muchas mujeres, la mayoría en situación de riesgo, de escasos recursos y mujeres indígenas. Con este proyecto me he empapado de historias de muchas mujeres que han sufrido acoso, violencia, falta de oportunidades para estudiar o trabajar, falta de un lugar digno para vivir y con estas historias se crean cuentos y canciones con las que llegamos a otras mujeres que han vivido las mismas situaciones.

A pesar de que algunas somos de zonas urbanas, otras de zonas marginales y rurales, la problemática es la misma. A mí me gusta mucho conocer estas experiencias porque así puedo formarme una mejor opinión y puedo pensar y trabajar en pro de las mujeres.

Actualmente se realizan talleres y mesas de diálogo para formar redes de apoyo entre nosotras. Al compartir la experiencia ayudamos a otras mujeres a salir adelante.

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