Homo Viator – Alex y su submundo

Texto de Alejandro García López / Fotografías de Fryderyk Paczkowski
Idea original, realización y producción de Ela Chrzanowska

La esperanza está latente en el Mundo
Nunca hemos estado solos
Y aunque en este tiempo el mundo está en caos
No es el fin es el comienzo
Entre la destrucción y el caos resurgiremos fortalecidos y evolucionados
La muerte es aparente
Nuestra esencia es eterna
Y si tenemos que seguir aprendiendo lo haremos en otro mundo en esta tercera dimensión
Felicidad y dicha tendremos pues conoceremos la verdad
La esperanza es mi luz
Y la esperanza guía mi camino

Fotografías: Fryderyk Paczkowski

Me llamo Alejandro García López. Soy comerciante y trabajo en la estación del metro en la Ciudad de México. Ciertos pasos me llevaron a convertirme en vendedor en las escaleras de una de las estaciones del metro, en un principio fue muy difícil, trabajé de ambulante, buscando un lugar donde podría vender mejor. Posteriormente alguien me comentó de un que a las personas invidentes les otorgan un lugar fijo para trabajar. Me tomó tiempo, investigué, y al final logré trabajar en ese lugar. A partir de ahí, ha sido un constante crecimiento paulatino.

Terminé una carrera técnica: electrónica en comunicaciones en aviación. Nada que ver con el comercio, pero la vida me fue guiando al comercio. En un etapa, trabajé en una tienda de conveniencia, fue la primera experiencia en cuanto a comercio establecido, aunque de adolescente, tuve experiencia vendiendo dulces en la calle a los carros que venían sobre la avenida. Posteriormente, trabajé en una papelería. Cuando perdí la vista decidí que lo más fácil era dedicarme al comercio.

Hoy tengo 41 años. Empecé a perder la vista a los 28, todo lo vivido en esos años me ayudó para que no fuera tan terrible ni dramático. No digo que haya sido fácil, pero al menos me dio la fortaleza para enfrentarlo, para tener un cambio radical de vida, para poder llevar una vida normal. Pienso que todo lo que viviste queda en el pasado. Porque no nada más es perder la vista, es perder la capacidad de independencia, es perder la capacidad a ese punto de hacer lo que tu quieres, de llegar a donde quieres. Si no eras una persona dependiente de los demás tuve la necesitad de aprender a recibir apoyo de otro. En mi caso de perder contacto de las amistades. Socialmente si fue un cambio muy drástico, en todos los sentidos. Tuve que empezar la etapa en que tienes que aprender todo de nuevo. A cómo desenvolverte, aceptar tu nueva situación etc., etc., etc. Mi enfoque en ese momento fue no ver lo que perdí, si no agradecer lo que conserve, pensar en el futuro. Así es como manejé mi vida en ese momento por metas a corto, mediano y largo plazo.

De adolescente fui muy introvertido. Socialmente podía convivir con la gente, pero era muy reservado, hasta cierto punto tímido. Alrededor de 12-13 años empecé a leer comics. Uno de ellos influenció mucho en mi vida, porque me llevó hacia la filosofía oriental: el hinduismo, el budismo y otras filosofías que en su momento no me fueron tan fáciles de entender. Al día de hoy no digo que lo todo lo entiendo, pero fue una herramienta muy importante para mi, porque de ahí poco a poco fui aprendiendo las cosas que después me sirvieron. Entonces el enfocarme en esa filosofía me dio fuerza para sentirme bien conmigo mismo y de esta manera estar bien con los demás, de enfocarse más en lo espiritual que en lo material. También en su momento, la situación amorosa tuve una debilidad muy grande, un momento de mucha tristeza, de una soledad muy profunda en cuestión de desamor. Esto me permitió ir aceptando y superando de esa etapa y canalizar mis emociones al escribirlo. Al escribirlo y leerlo me di cuenta de que ahí estaba la solución.

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En el momento en que empecé a perder la vista, ya tenía la fortaleza suficiente para enfrentar a esa situación, ya no me sentía débil, ya no me sentía desanimado. Si, fue difícil perder la vista, pero siempre tuve el ánimo de seguir adelante. Obviamente, tuve momentos de debilidad, sobretodo en los que no podía hacer ciertas cosas. Por suerte solamente duraban por un momento. Reflexionaba y decía: – ¿qué puedo hacer? Lo hecho, hecho está. El llorar, el gritar no va a cambiar la situación. La solución es seguir adelante. No puedo hacerme la víctima, ni sentir pena por mí mismo y pensar que con eso se puede resolver la situación. Lo que tengo que hacer es seguir adelante, esforzarme y esforzarme mas. Entonces me di mi tiempo para todo. Y sobre todo me permití sentirme bien, no dejarme caer. Antes de poder saber de un teléfono inteligente, tenía mucha limitaciones. Ahora, gracias a tecnología, después de aprender a utilizar mi teléfono y el uso de Internet, puedo descargar libros, documentales, todo lo que pueda escuchar. De esa manera me entretengo, a parte de que me gusta cultivar mi mente. Disfruto de todo, desde lo más trivial hasta lo más científico. Mi gusto es eso, llenar mi vida de todo.

Antes de eso utilizaba mucho el metro, por lo que andaba por todos lados, simplemente por el gozo de conocer la ciudad. Tengo buena memoria, me gustaba observar todo, recuerdo mucho de esos paseos y de muchas estaciones. Entonces eso me hace más fácil desenvolverme, porque tengo una idea de como es; obviamente hay cosas que han cambiando, pero en general la estructura de la estaciones es la misma, por eso recuerdo como andar en ellos.

En una palabra breve metro es un ‘submundo’. Es un mundo aparte dentro de la misma ciudad, en el que tiene sus proprias reglas. Cada estación tiene su peculiaridad, su encanto. Hay gente que va muy rápido y no se percata de a donde va. Hay estudiantes, empleados, gente que se dedica al comercio, son puntos de vista muy particulares. En algunas lineas, en ciertas estaciones la gente es menos educada. Por lo mismo de lo conglomerado del metro, a la gente no le importan los demás, no sienten respeto por nadie. Muchas veces tenemos este problema que nos empujan los bastones, los doblan, no nos permiten sentarnos, por lo general es complicado. Pero también hay cosas positivas. Hay gente muy consiente que nos ayuda. Como en todos lados. Nos encontramos de todo. Tanto gente buena, como gente que simplemente está en sus propios problemas y no desea ver los problemas de otros. La mayoría de gente que viaja en el metro es clase media, baja y clase trabajadora, pero la variedad es muy grande. Porque también viajan muchos intelectuales, maestros. Hay una gran variedad de personalidades, de personas, formas de ser, de pensar. Y en mi experiencia personal he encontrado con todo tipo de gente. Gente con la que es grato tratar y gente con la que no es tan grato tratar, depende de las circunstancias, del estrés, de la cantidad de gente, el problema de cada quien, su situación económica, conforme voy tratando a las personas, me da una idea como estamos como sociedad. Llegué a la conclusión de que hay una gran cantidad de gente que se a vuelto apática, sumergida a sus proprios problemas, esto no es un problema propio de México, sino de la mayor parte del mundo.

En lo personal confío en la gente, creo en la gente. A pesar de que sé que en cualquier momento pueden llegar y robar. Pero no por esa persona voy a pensar que todos los demás son iguales. Es un riesgo, pero es parte del trabajo donde estoy. En general es buena la relación con la gente. Y como yo atiendo con amabilidad de esta manera me responde la gente, con amabilidad. Pienso que la mayoría de las personas es gente honrada, amistosa, positiva, son estas personas con las que yo quiero tratar. Por esa razón sigo trabajando y por eso disfruto trabajar para convivir y coexistir con la sociedad y sobretodo por que creo en la gente. De no ser así, estaría encerrado.

El viaje de la vida empieza en uno mismo. Nunca esperes que los demás resuelva tu vida, tienes que decidir que rumbo lleva tu vida. Mientras no sea así y dependas de los demás, no necesariamente serás feliz. Entonces cuando te des cuenta que todo empieza desde ti, desde de las decisiones que tomes y el rumbo que tu quieres, independientemente de los resultados. Sean positivos o negativos. Que sea como quieres o no quieres, pero son tus decisiones. Es tu libertad.

¿Qué es lo más difícil en este viaje? Nada y a la vez todo… En términos generales nada. Porque los problemas siempre van a estar. Los enfrentas, o los esquivas. En lo personal me gusta la frase que escuche: “No veas los problemas como unos obstáculos a esquivar, si no como retos a vencer.” La vida es eso: vencer retos, independientemente grandes o pequeños. Si los esquivas, tarde temprano los vas a volver de encontrar y jamás crecerás como persona. Vencer los retos te ayuda a crecer.

Tengo la esperanza que tal vez un día pueda recuperar mi vista, que mi salud mejore. No es algo que me sea necesario para ser feliz, porque soy feliz como estoy. Si la ciencia avanza y se puede lograr que bien, si no es para mí, sera para otros. Pero mi enfoque es estar bien conmigo mismo, estar bien con los demás, ser feliz y vivir la vida con lo que venga. Con los pros y con los contras. Al final de cuentas estos últimos diez años han sido los mas difíciles de mi vida, si vienen mas, lo enfrentaré en su momento. Pero seguiré adelante. Levantarse de las caídas y disfrutarla. Es como una corriente alterna que se maneja en ondas senoidales, un pico arriba y un pico abajo. Es la forma en como va la vida. Constantemente vamos a tener puntos arriba y puntos abajo. Vaivenes continuos… Yo así veo la vida.



*Agradecimiento a María del Pilar Romo Cervantes por su apoyo con la redacción del texto.
Este reportaje forma parte del ciclo sobre los viajeros del metro en la Ciudad de México titulado HOMO VIATOR. Más información: www.facebook.com/ellafilms

 

6 comentarios sobre “Homo Viator – Alex y su submundo

  1. Hola chicos. Leí el texto de Alex y su submundo. Creo que la idea es genial y las fotos son muy buenas, pero ojo con la redacción. El texto tiene bastantes errores ortográficos muy feos. Échenle una revisada 🙂

    1. Muchas gracias por tu comentario Alex. Que bueno que te gusto la idea 🙂
      Podrias apuntarnos donde exactamente en el texto estan los errores feos? Y disculpa por ellos, pero todavia como el idioma espanol no es mi lengua natal, esto causa unos problemas 😉 Gracias de antemano! saludos! Ela

  2. Es una gran historia que inspira y la fotografía penetra en el alma, con esos contrastes que hace el blanco y negro con sus tonos de gris.

Comentarios cerrados.